El guitarrista brasileño Marcus Toscano nos regaló un concierto de música clásica española con obras que abarcaban desde el barroco hasta el siglo XX (Sanz, Sor, Arcas, Tárrega, Albéniz, Granados) interpretadas con guitarras históricas adecuadas al periodo histórico de cada obra. Usó guitarras de Juan Escuder (Valencia, 1823); Marcelo Barbero (Madrid, 1953); Manuel Reyes (Córdoba, 1972) y sobrinos de Esteso (Madrid, 1974).
Antes del concierto, el experto británico James Westbrook nos ilustró sobre la historia de la guitarra y sobre el coleccionismo de guitarras españolas en Gran Bretaña (¡gracias al guitarrero Pablo Requena por la traducción que hizo in situ!). Dejamos aquí un extracto de su charla (traducción propia):
En Inglaterra, desde 1750 hasta alrededor de 1810, se popularizó un instrumento de cuerda de alambre con forma de cítara afinado en un acorde de do mayor; fue tan popular que eclipsó cualquier otra forma de tocar la guitarra. A este instrumento se le dio el nombre de «guitarra» o «guitarra inglesa» (y no de «cítara» o «cítara inglesa») mientras que a la guitarra normal, ya fuera de 5, 6 ó 10 cuerdas, de Italia o Francia, o la de 12 cuerdas de España, se la llamó «guitarra española». En 1800, cuando se introdujo en Inglaterra la guitarra normal (de seis cuerdas simples), para distinguir entre esta y la antigua guitarra (o cítara) inglesa, empezó a usarse el adjetivo «español» independientemente de dónde se fabricara. Esto hace que sea muy difícil para los historiadores modernos saber exactamente qué tipo de guitarra española se menciona en los documentos, salvo que se use (como ocurre a veces) el término guitarras españolas «reales” o «auténticas».
La Guerra de la Independencia de 1808-1814 llevó a decenas de miles de soldados británicos a España y Portugal, donde escucharon y, en ocasiones, tocaron las guitarras que encontraron allí. Al final del conflicto, en Gran Bretaña todo lo relacionado con España se había convertido en objeto de interés, incluidos botones, chocolate, mantos, abanicos, plumas, boleros, y también las guitarras. Muchos soldados británicos regresaron de la guerra llevando consigo guitarras de fabricación española de esa época.
La guitarra de Juan Escuder de 1823 que tocará Marcus Toscano en el concierto de esta noche es de construcción típica española, con un cuerpo más parecido a las guitarras construidas en Madrid que a las de Cádiz (de donde proceden la mayoría de las guitarras españolas de seis órdenes que se conservan). Es una guitarra algo anticuada para ser de 1823, puesto que ya se había introducido en España la guitarra de seis cuerdas simples a través de guitarristas-compositores como Fernando Sor. Personalmente solo conozco dos guitarras de seis órdenes que se hayan construido en Valencia y esta es una de ellas.
James Westbrook, Universidad de Cambridge








